Acerca De

Un internista evalúa, diagnostica y controla enfermedades del corazón, pulmones, riñones, nódulos linfáticos, glándulas endocrinas, músculos, huesos, articulaciones, intestinos e hígado. Los internistas también ejercen como médicos de cabecera evaluando males comunes tales como erupciones, infecciones de las vías respiratorias, infecciones del conducto urinario, dolor de espalda, dolor abdominal, dolores de cabeza, depresión, ansiedad, etc. Usualmente, un internista es el primer médico que usted debe consultar cuando se siente indispuesto. El motivo de ello es que con frecuencia un problema que pudiera aparentar no estar relacionado a un órgano, actualmente podría derivarse de otro órgano. El internista está instruido para evaluar todas las causas posibles.

Por ejemplo, el dolor de pecho pudiera ser causado por el corazón, los vasos sanguíneos, pulmones, intestinos o desórdenes sanguíneos. Si uno se concentra únicamente en uno de estos órganos, pudiera pasarse por alto algún problema en otro órgano. La gran mayoría de los problemas pueden ser diagnosticados o controlados por un internista. En algunos casos, el internista diagnosticará la condición y referirá al paciente a un subespecialista para que reciba cuidado futuro si ello fuera necesario. Los internistas también efectúan exámenes físicos preventivos y anuales.